Radiofrecuencia facial

Radiofrecuencia facial

La radiofrecuencia facial utiliza energía electromagnética para producir un calentamiento controlado en los tejidos. El objetivo y la profundidad dependen del equipo, de los parámetros seleccionados y de las características de la piel. Puede formar parte de un protocolo destinado a mejorar el aspecto de la piel y la sensación de firmeza. La respuesta, el número de sesiones y el mantenimiento varían entre personas. Contacta con nosotros aquí.

Radiofrecuencia facial adaptada a las características y necesidades de cada piel.

Beneficios del tratamiento

  • Puede mejorar el aspecto y la sensación de firmeza de la piel.
  • Puede complementar protocolos dirigidos a la calidad y la textura cutánea.
  • Permite adaptar la intensidad y la pauta tras valorar la piel.
  • No requiere cirugía y, según el protocolo, suele permitir retomar la actividad habitual.

En qué consiste

Tras valorar la piel y el objetivo, seleccionamos los parámetros adecuados y aplicamos el manípulo sobre las zonas faciales indicadas, controlando la respuesta y la temperatura de la piel. Durante la sesión se percibe un calor agradable y, habitualmente, se puede retomar la actividad normal al finalizar. Muchas personas aprecian una piel con mejor aspecto y sensación de firmeza desde las primeras sesiones; la evolución continúa con el protocolo recomendado. La duración, los intervalos y el mantenimiento se adaptan a cada persona. En consulta explicamos las indicaciones y los cuidados posteriores.

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